28.04.26. Durante la jornada se presentó la gestión académica, financiera y administrativa del período 2025.

En cumplimiento de la normativa vigente, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Puerto Cordillera llevó a cabo su Cuenta Pública Participativa correspondiente a la gestión 2025. La actividad se realizó en el salón auditorio de la Escuela Juan Pablo II de Coquimbo y fue liderada por la directora ejecutiva (s) del SLEP Puerto Cordillera, Priscila Beltrán Navarrete.

La instancia contó con la presencia del Seremi de Educación de la Región de Coquimbo, Marcelo Salvo Meneses; la directora regional de JUNAEB, Paula Jara Pradenas; representantes de parlamentarios, municipios, asociaciones y gremios; además de directores, directoras, docentes encargados y educadoras de jardines infantiles y salas cuna, entre otros invitados.

Durante la jornada, la directora ejecutiva (s) expuso los principales avances institucionales en las áreas de Infraestructura, Unidad de Apoyo Técnico Pedagógico (UATP) y Administración y Finanzas, junto con presentar las proyecciones para el año en curso.

En materia de infraestructura, se informaron importantes obras de conservación en cuatro establecimientos del territorio Andacollo–Coquimbo, las que han permitido mejorar significativamente las condiciones de los espacios educativos. “Durante 2025, el Servicio Local invirtió $1.648 millones en intervenciones integrales en la Escuela Juan Pablo II, Escuela El Tangue, Escuela Las Cardas y Escuela Tambillos. Estas obras incluyeron mejoras en techumbres, sistemas eléctricos, servicios higiénicos, pintura interior y exterior, además de la habilitación de espacios comunes como comedores, patios y salas, contribuyendo a generar entornos más adecuados para el aprendizaje”, señaló la directora ejecutiva (s).

Asimismo, se destacó el trabajo orientado a fortalecer una educación integral, mediante la implementación de diversas estrategias que buscan apoyar las trayectorias educativas de las y los estudiantes. Entre ellas, se consideran acciones de revinculación escolar, planes de formación ciudadana y el desarrollo de actividades deportivas, artísticas, culturales y científicas. “Hoy avanzamos hacia un enfoque de educación pública integral, que incorpora dimensiones como el bienestar socioemocional, la convivencia escolar, la equidad de género y la salud mental, a través de un trabajo articulado con distintos sectores y el fortalecimiento de los equipos educativos”, indicó Beltrán.

En el ámbito de Administración y Finanzas, se abordaron aspectos relacionados con la gestión de compras públicas, el plan anual de adquisiciones y la composición de los ingresos institucionales. En este contexto, se subrayó el compromiso de seguir perfeccionando la gestión financiera, asegurando un uso eficiente, transparente y responsable de los recursos públicos, con el objetivo de mejorar la calidad de los servicios entregados a las comunidades educativas.

Desafíos institucionales

Entre los principales desafíos planteados se encuentran continuar fortaleciendo los aprendizajes; promover la asistencia regular, la permanencia en el sistema escolar y trayectorias educativas exitosas; consolidar ambientes educativos seguros, inclusivos y respetuosos; avanzar en la mejora de la infraestructura; potenciar el liderazgo directivo y el desarrollo profesional docente; reforzar la vinculación con el entorno a través de alianzas estratégicas; y seguir construyendo una educación pública participativa y pertinente para las comunidades de Andacollo y Coquimbo.

La jornada finalizó con un espacio de diálogo abierto, en el que las y los asistentes pudieron formular preguntas, compartir sus puntos de vista y profundizar en los contenidos presentados, fortaleciendo así la transparencia y la relación con las comunidades educativas.

En la instancia, el Seremi de Educación de la Región de Coquimbo, Marcelo Salvo Meneses, señaló: “En el marco de esta Cuenta Pública, queremos reafirmar que nuestra prioridad es el bienestar y la seguridad de los estudiantes y de toda la comunidad educativa. Frente a situaciones que generan preocupación, no corresponde improvisar ni paralizarnos, sino actuar con responsabilidad, coordinación y criterio técnico. Como sistema, debemos anticiparnos, activar protocolos y acompañar a los equipos educativos, porque garantizar espacios seguros no solo es una condición básica, sino parte esencial del proceso educativo.”